martes, 10 de mayo de 2016

PAZ de Ahmet Hamdi Tanpinar





  Tanpinar nos lleva en esta novela a un maravilloso viaje en el que recorreremos la ciudad de Estambul de los años anteriores a la Segunda Guerra Mundial.

  La novela está estructurada en cuatro partes. Repasémoslas una a una:
     En la primera se presentan los personajes: Mumtaz, Isham, Nuram que nos van a ir describiendo la Turquía de principios del siglo XX.
El protagonista en esta primera parte es Mumtaz quien nos narra su relación con Isham -primo al que idolatra- que está enfermo por una pulmonía, a la vez que intercala pasajes de su infancia en la que conocemos cómo su padre fue asesinado justo cuando iban a huir de su localidad natal ante la toma de la misma por las tropas de la Triple Entente (durante la I Guerra Mundial que va a suponer el desmembramiento del Imperio Otomano).

  Encontramos descripciones maravillosas como la que hace del mercado de la Pulga, o del estanque que descubre junto a unos amigos cuando aún era un niño entre las rocas de un acantilado. Pero además las descripciones psicológicas son fantásticas, en especial me gusta
aquella en la que a la noche siguiente de que asesinaran a su padre, en la caravana de huida encuentran a una joven de 20 años que se duerme abrazada a él lo que le supone a Mumtaz un problema moral porque mientras la mente sufre por la muerte de un ser querido el cuerpo parece querer aferrarse a la vida que calienta su cuerpo

  La segunda parte se titula  Nuram. En ella nos describe la historia de amor de nuestro protagonista Mumtaz con Nuram, una chica divorciada y que tiene una hija -Fátma-. Estamos en 1937 y a las descripciones tan bellas que hace Tanpinar del Bósforo o las calles de Estambul hay que unirle las no menos atractivas que hace de los sentimientos que afloran en una persona ante su primer gran amor.
  Durante el verano el amor entre Muntaz y Nuram crece; los paseos por las calles de la capital turca y sus alrededores son continuos y en ellos nos muestran sus miedos y temores pero sobre todo el cariño y amor que sienten el uno por el otro. En muchas ocasiones parece que el amor entre los personajes y el Bósforo, y cada recuerdo o cada hecho de sus vidas en común están íntimamente relacionados con el estrecho.
  A parte de esta relación entre la ciudad y los personajes destaca -sobre todo en las últimas páginas de esta segunda parte- la mala relación que tiene Fátma con Muntaz debido a los celos por lo que la relación entre los dos protagonistas parece tambalearse. Además tenemos que unir la aparición de Suat un hombre que siempre estuvo enamorado de Nuram y que ahora que cae enfermo le envía una carta en la que le suplica que se marche con él. A la vez el ex-marido de Nuram le pide en otra carta comenzar de nuevo... En ese momento Nuram y Muntaz ven tambalearse su mundo y aparece por primera vez el concepto que da título a la novela: Paz. Y es que que Nuram lo único que pide es eso paz, tranquilidad.

 La tercera parte -Suat-  podemos dividirla en otras tres. En la primera de ellas asistimos a una descripción de la Turquía de principios de siglo a través de las impresiones que nos dejan los protagonistas. Hay pequeñas comparaciones con países europeos y ya se esboza las relaciones económicas existentes entre los países centroeuropeos -básicamente Alemania- y Turquía que desencadenarán en la alianza que firmarán al inicio de la II Guerra Mundial.


  En la segunda parte toman de nuevo protagonismo Muntaz y Nuram pues se describe la fiesta que celebran para anunciar a sus amigos su futura boda. La música pasa a ser de nuevo protagonista gracias a las obras clásicas de autores turcos como Dede Efendi del que se interpreta Ferahfeza.

Ottoman Turkish Music- Ferahfeza Saz Semai by Dede Efendi -1778.mp3


  Ya en la última parte lo realmente importante pasa a ser la relación entre Nuram y Muntaz: ésta va a peor porque Muntaz comienza a sentir celos debido a que Nuram decide salir con amigos y cada vez se ven menos. Por si fuera poco Suat sigue asediando la relación entre los dos hasta que un día al volver ambos a su casa se encuentran con Suat ahorcado. Esto definitivamente rompe la relación  pues se ahorca justo unos minutos antes de que nuestros protagonistas pasaran por el juzgado para firmar los papeles del matrimonio. Nuram decide no volver a ver a Muntaz pues cree que siempre tendrá en su cabeza la cara de Suat ahorcado.

  En la cuarta y última parte Muntaz es de nuevo el protagonista. Es evidente que la muerte de Suat lo desequilibró mentalmente pues lo ve por todas partes.
  Para cerrar la novela Tanpinar nos describe el proceso de recuperación de Isham de su pulmonía gracias a la ayuda de un médico militar del que se aprovecha el autor para exponernos la forma en la que los turcos veían la contienda que se avecinaba. En este sentido es interesante atender a los vaivenes de la política exterior turca en el periodo de entreguerras pues en los capítulos anteriores se nos narraba las buenas relaciones económicas entre Turquía y Alemania  y ahora que nos acercamos a la guerra el pueblo turco ve a Hitler como un loco y el gobierno parece que va a firmar un pacto con Gran Bretaña y Francia (que realmente solo duró de 1939 a 1941, pues a continuación y antes las victorias nazis frente a los aliados, los turcos firman un pacto con la Alemania de Hitler, que volverían a romper en 1944).

  En resumen una gran novela para pasear por las calles de Estambul sin salir de casa además de disfrutar de una escritura pulcra y sencilla de uno de los padres de la literatura contemporánea turca.